CONSEJOS Y TRUCOS PARA DISEÑAR UN FLYER TRIPTICO,
CATALOGO PARA BUZONEO, TRIPTICO, DIPTICO...
Le damos a Ud. diez consejos básicos que
lo guiarán para lograr el tríptico que su empresa necesita.
1. Definir el texto
para hacer el tríptico o flyer.
El primer paso para comenzar con el diseño de un tríptico es
preparar con detalle el texto que se incluirá en él. Para ello es
absolutamente fundamental definir los objetivos que la empresa
quiere lograr a través del folleto y el mensaje claro que desea
transmitir a través de éste.
Se debe obtener un texto sintético, con capacidad explicativa,
pero puntual y claro. Si hay demasiada información o si ésta es
irrelevante los receptores del folleto dejarán de leerlo y lo
desecharán de inmediato, desperdiciándose así el esfuerzo puesto en
el diseño y en la impresión del mismo. Es importante emplear un
lenguaje llano, comprensible para el público medio, evitando
terminología difícil que oscurezca el mensaje que se desea
transmitir (aún si los folletos se dirigen a un público
especializado, lo ideal es utilizar un lenguaje accesible, ya que un
tríptico es una pequeña presentación en la que no se espera un
lenguaje altamente tecnológico o académico). También es importante
organizar la información con títulos, subtítulos y viñetas para
facilitar la lectura de los receptores, quienes de esta manera
pueden elegir qué leer más rápidamente. Por otra parte, es efectivo
dirigirse directamente al cliente, ya que de esta forma se establece
un diálogo cercano entre la empresa y el público.
Hay que tener en cuenta, además, qué información colocar en cada
panel, tal como se indica en el punto 8.
2. Determinar el formato, la forma
de plegado y el tamaño que va a tener el tríptico o flyer.
Una vez que está preparado el texto, hay que pensar su
distribución de acuerdo con el formato de hoja elegido y la forma de
los pliegues que se realizará. La elección del modo de plegar el
papel podrá ser más o menos convencional, según la imagen que quiera
dar la empresa y según el presupuesto destinado al folleto. Los
trípticos pueden ser verticales u horizontales, plegados de forma
cerrada o abierta, en sentido recto o diagonal, y con los paneles
superpuestos completamente o no. En cuanto al tamaño, si se decide
realizar un tríptico más grande que lo común, entonces puede
incluirse más texto (aunque hay que considerar que también aumenta
el tamaño de la letra).
3. Adecuar el mensaje que aparece en el tríptico a la empresa
que representa o flyer.
El contenido y la imagen del tríptico deben expresar los valores
de la empresa que promociona sus productos y servicios a través de
él. Es fundamental que en el texto, además de describir los
beneficios de un producto, aparezcan claramente los principios de la
compañía, ya que el folleto es una pieza perdurable que representa
materialmente a la misma y que es una presentación ante los
clientes. Además el estilo de los folletos debe ser coherente con el
resto de las piezas gráficas de la empresa, para mantener la
identidad corporativa.
4. Definir el público destinatario que va a recibir el tríptico o flyer.
Para lograr un diseño de tríptico realmente efectivo es
sumamente importante definir con precisión el público al que se
dirige la empresa en general y el folleto en particular. La
definición del público de llegada determina en gran medida el
contenido y la estética del tríptico. Por ejemplo, un diseño
orientado a un público joven difiere enormemente del orientado a
hombres de negocios. Si se tiene en cuenta el público, el éxito del
folleto está asegurado, ya que un diseño pensado en función de los
receptores hará que éstos lo tomen y conserven, y hará que se
sientan identificados con la empresa.
5. Contratar a un diseñador
gráfico para maquetar el tríptico o flyer.
El diseñador gráfico cumple un rol central para obtener un
tríptico adecuado a las necesidades de una empresa determinada y a
su público. Es quien tiene la capacidad de traducir los valores de
una compañía gráficamente y quien tiene los conocimientos necesarios
para realizar un diseño que atrape al público. Además, las
innovaciones en cuanto al tamaño y al plegado del tríptico dependen
del diseñador. Este profesional sabe combinar texto e imágenes de la
forma más efectiva, y es también quien considera todo lo necesario
para que el folleto pueda imprimirse sin dificultades. Por todos
estos motivos es absolutamente imprescindible contratar un diseñador
gráfico para llevar a cabo un tríptico comercialmente efectivo.
Recomendamos los servicios de la agencia de diseño de brochures
www.BrochureDesignService.com para el diseño de sus trípticos.
6. Organizar texto-imagen
que va a tener difinitivamente el tríptico o flyer.
Los trípticos se caracterizan por la importante presencia de
texto, dado que los paneles ofrecen espacio suficiente para
presentar una descripción y una explicación claras del producto o
servicio promocionado. Pero, además del contenido textual, también
es fundamental encontrar un estilo gráfico que sea coherente con
aquel, ya que todo el folleto debe resultar una unidad
significativa, capaz de expresar la esencia de la empresa y de
atrapar a los clientes. Se deben elegir imágenes relacionadas
literal o retóricamente con el mensaje a expresar, y es importante
que sean llamativas y claras.
7. Definir la tipografía
del tríptico o flyer.
Dada la importancia del texto en los trípticos, es importante
facilitar la lectura mediante la elección de una tipografía clara.
Para favorecer la legibilidad también es necesario seleccionar un
cuerpo tipográfico acorde con la cantidad de texto y el espacio
disponible. En general se recomienda utilizar uno o dos tipografías
-no más-, y clásicas (Garamond o Helvética, por ejemplo), para no
crear confusión. La legibilidad es fundamental en un tríptico ya que
de ella depende que el público lea el frente y luego el resto del
folleto. Si el texto no se puede leer con facilidad el público
abandonará la lectura.
8. Tener en cuenta la función de
los paneles del tríptico o flyer.
A la hora de diseñar un tríptico se debe considerar la función
de cada uno de los seis paneles que lo constituyen. La cara del
frente debe ser atractiva, para que los receptores sientan
curiosidad de abrir el folleto y continuar leyendo el contenido.
Generalmente en este panel se incluye sólo una frase corta que
sintetiza el mensaje de la empresa, y el nombre de la compañía y su
logo, además de una imagen llamativa.
La contracara del folleto debe contener la información de
contacto, es decir, dirección, número de teléfono y fax, casilla de
correo electrónico, dirección de sitio Web, etc. Aquí no hay que
incluir ningún mensaje importante ya que es un panel que se lee
poco. Se puede incluir alguna imagen o un fondo de color sobre el
que resalte la información de contacto.
El panel frontal interno es el más destacado, entonces allí
deben darse todas las razones por las cuales el producto o servicio
que se promociona es el mejor y el indicado para el cliente. También
se recomienda incluir el número de teléfono y la dirección del sitio
Web.
Los tres paneles internos, por su parte, son el lugar indicado para
hacer una descripción más detallada de las actividades, productos y
servicios de la empresa. En esta parte del folleto se debe dar
cuenta del modo de trabajo de la compañía y de su relación con los
clientes. Dado que aquí se concentrará la mayor cantidad de texto de
todo el folleto es importante jerarquizar la información
correctamente, para que los lectores capten rápidamente los puntos
principales del mensaje transmitido. También hay que lograr una
armonía entre el texto y el contenido gráfico. Deben complementarse
de modo de reforzar mediante el lenguaje verbal y el visual el
significado que se quiere expresar.
Por otra parte, debe haber una continuidad y una coherencia en
la gr����fica de las caras externas e internas del tríptico. Por este
motivo en los distintos paneles de un tríptico se suele utilizar la
misma paleta cromática, una serie de fotografías o imágenes, los
mismos tipos de línea y la misma tipografía. Generalmente en los
distintos paneles se emplean los mismos elementos gráficos, pero con
variaciones que rompen con la monotonía y permiten construir un
diseño consistente y atractivo.
9. Considerar las condiciones de
impresión para los colores, pesos, tamaños, gramaje
del tríptico o flyer.
Se necesita tener en cuenta las condiciones de impresión para
lograr que el diseño se concrete tal y como fue pensado. Por una
parte, es importante que el diseñador considere desde el principio
el tipo de papel, su gramaje, los colores y el sistema de impresión,
ya que estos factores inciden directamente en el diseño. Por otra,
hay que hacer una elección correcta de la imprenta que llevará al
papel los folletos, dado que una mala impresión puede arruinar todo
el trabajo realizado previamente.
Además, es preciso hacer una prueba de impresión antes de imprimir
toda la tirada. Esta prueba permite controlar los colores, los
márgenes, la definición de la imagen, etc. Así, pueden realizarse
los cambios que sean necesarios para que el tríptico sea finalmente
impreso con la mayor calidad posible.
10. Considerar la forma de entrega con la que se envía el tríptico o flyer.
Los trípticos pueden distribuirse de diferentes maneras. Por un
lado, se pueden enviar por correo a una lista de clientes reales o
potenciales. Ello es posible cuando el tríptico tiene la medida
estándar (8’’½ x 3.67’’, cerrado), ya que así entra en un sobre
convencional. También estos folletos se pueden distribuir en mano en
presentaciones comerciales organizadas por la empresa que los
realizó. Otra posibilidad es dejar los trípticos en expositores
(dentro de la compañía, en comercios y en todos los lugares
relacionados con los productos y servicios de la empresa) para que
las personas los tomen por sí mismas. En estos dos últimos casos los
folletos pueden tener o no el tamaño estándar, sin que ello
signifique un inconveniente.